Historia del Arte Latinoamericano
Página de la materia de Historia del Arte Latinoamericano del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla
jueves, 3 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Cultura Chavin
EL Gran Perú
Se sabe que hubo contactos entre los hombres del antiguo Méjico y los habitantes de la América del sur, nunca se podrá saber exactamente de qué tipo fueron estos contactos, las construcciones piramidales, rasgos paralelos en los mitos y ritual parentesco de centros culturales tan antiguos como La Venta y Chavín y la semejanza de algunas figuras de barro del Ecuador con otras del dominio maya.
Mesoamérica y el Gran Perú son los núcleos de las culturas superiores del Nuevo Mundo antes de la irrupción de los conquistadores españoles. La arquitectura, el arte de la cerámica y el tejido no alcanzaron jamás la misma calidad fuera de los dos grandes núcleos culturales así como la orfebrería. La vinculación al mundo de dioses y espíritus, la religión fuertemente arraigada en la comunidad del pueblo, son rasgos fundamentales del arte indio precolombino, que le diferencian esencialmente del arte individualista y endiosado de nuestros días.
Cuando la cerámica se pagaba a buen precio, vino a añadirse al saqueo la búsqueda de vasijas cerámicas tejidos descubiertos en las excavaciones. Se conocen incluso los más complicados procedimientos de teñido, como el Ikat y el Planghi. Una de las materias primas más importantes venia de las montañas, la lana de llama y de alpaca, el conjunto de la cerámica, procede de diversos lugares y épocas, la curva más bella se lograba con las manos.
Chavin
Estos hombres primitivos daban un valor a la vestimenta y a la bellaza (eran extremadamente vanidosos) por lo que no eran tan salvajes como se creía.Un experto (kroeber) afirma que la producción cerámica de esta época, de color marfileño y sin decoración, << posee una elegancia refinada y muy especial; es el punto final, muerto, de una evolución artística>>
La principal característica del estilo Chavín es un gusto por las curvas; son curvas llenas de fuerza expresiva, que no se dan en ninguna otra parte del gran Perú.
En los relieves independientes reaparece una y otra vez el rostro cambiante de la principal divinidad de chavín, sea como hombre-jaguar, con cinto de serpientes, el ave cóndor gigantesca de los andes, pero más que nada en la cultura chavín posee elementos de jaguar; Representadas en medio de curvas abstractas y signos apenas reconocibles que a veces se representan con mucho detallismo.
Muchas cosas han sufrido deterioros en esta cultura, en cambio no ha sufrido deterioros las piedras que vemos en las estelas del cerro de Sechin, valle de Casma, poseen un estilo que parece muy antiguo. Las figuras representadas en dichas estelas se han comparado con los <<Danzantes>> de monte Albán en el sur de México, pero al parecer toda posible semejanza deber ser, sin embargo, puramente casual.
= Los Danzantes= VS =Chavin de Huantar=
Otra característica es la graduación de color rojizo que se debe a un perfeccionamiento del proceso de cocción. La Ornamentación parece tallada en piedra y recuerda a los relieves llanos.
En otro caso es menos frecuente los animales, frutos e incluso casas, modeladas totalmente en cerámica. Los dibujos tienen los contornos incisos como el estilo primitivo de paracas. Es probable que el color, negro metálico y rojo obscuro, se aplicara antes de la cocción. Esta cultura concibe en los principios de una evolución técnica con un elevado conocimiento en el oficio.
Ellos tenían la clara tendencia al realismo que convive en la mas abstracta estilización. Las imágenes de los dioses no producen en modo alguna una impresión tranquilizadora; son divinidades provistas de colmillos, zarpas y garras; exigen cabezas y sangre humana para infundir la fuerza de la fecundidad sobre las plantaciones, que mas bien son huertos que campos de cultivo.
La pintura blanca sobre fondo rojo aparece en la costa central, al norte y sur de Lima, en la montaña septentrional y en la región costera. La pintura negativa tiene su centro más importante en la montaña septentrional. El estilo cerámico de aquella región se conoce en la literatura especializada con el nombre de Recuay donde surgió la primera cerámica de este estilo. La técnica negativa para la decoración de vasijas, consiste en la aplicación de un material que recubre el dibujo, como en la técnica del moteado de los tejidos.
En la cerámica de Moche aparecen representadas en multitud de formas arquitectónicas, que inspiraron incluso a los arquitectos peruanos actuales para sus proyectos.
Se conocen pocas joyas de oro laminado, procedentes de Salinar, mientras que en el periodo de Gallinazo se ve un autentico renacimiento de la metalurgia. Anteriormente se usaba solo oro puro; por el contrario durante este periodo se utilizo la aleación de oro con el cobre.
La pintura de la cerámica de Moche sufre una influencia directa de Salinar, utiliza también el color blanco sobre fondo rojo y, por lo que respecta a las esculturas de barro y a los distintos elementos formales de la cerámica, tienen en aquella tradición un precedente inmediato
La pintura negativa relaciona este estilo con el de Virú, es una de sus características mas importantes. Por lo que se refiere a la escultura en barro encontramos también figuras humanas y zoomorfas; se tuvo especial atención por representar grupos de figuras que recuerdan vagamente al estilo de Colima (México). La policromía de su decoración consta de los colores blanco, negro, rojo y anaranjado, uno de los motivos predilectos de la pintura es una especie de dragón o de felino, de cuya cabeza parte un ornamento en forma de peine.
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